Pacto Verde

Estado de la Unión de la Energía: progresos realizados en la transición hacia una energía limpia y base para la recuperación ecológica

El informe de este año es el primero desde la adopción del Pacto Verde Europeo.

Comisión Europea | 14.10.2020

La Comisión ha adoptado hoy el informe sobre el estado de la Unión de la Energía de 2020 y sus documentos de acompañamiento, que están centrados en distintos aspectos de la política energética de la UE. El informe de este año es el primero desde la adopción del Pacto Verde Europeo y en él se considera la contribución de la Unión de la Energía a los objetivos climáticos a largo plazo de Europa.

En las evaluaciones individuales de los veintisiete planes nacionales de energía y clima (PNEC) se analizan la trayectoria y la ambición de cada Estado miembro hacia el cumplimiento de los objetivos actuales en materia de clima y energía para 2030. La evaluación global pone de manifiesto que los Estados miembros son capaces de cumplir estos objetivos y que, en su mayoría, están avanzando adecuadamente hacia su consecución. En los informes también se destaca cómo puede contribuir el sector energético a que la UE se recupere de la crisis económica causada por la COVID-19. Hasta ahora, la Unión de la Energía ha demostrado su solidez frente a los retos que la pandemia plantea a nuestros sistemas energéticos y a nuestros trabajadores del sector energético.

El vicepresidente ejecutivo para el Pacto Verde Europeo, Frans Timmermans, ha declarado lo siguiente: «El sector energético desempeña un papel fundamental en la reducción de las emisiones y en la consecución de los objetivos del Pacto Verde Europeo.El informe de hoy sobre el estado de la Unión de la Energía muestra tanto los progresos que estamos realizando como los retos y oportunidades que tenemos por delante. Las inversiones y reformas que ponemos en marcha deben impulsar la recuperación ecológica y situarnos en el buen camino para alcanzar la neutralidad climática de aquí a 2050».

Por su parte, la comisaria de Energía, Kadri Simson, ha afirmado: «Los planes nacionales de energía y clima son un instrumento esencial de nuestra labor con los Estados miembros para planificar las políticas y las inversiones en favor de una transición ecológica y justa. Ha llegado el momento de hacer realidad estos planes y de utilizarlos para que nos ayuden a salir de la crisis de la COVID-19, con la creación de puestos de trabajo y con una Unión de la Energía más competitiva».

El informe examina las cinco dimensiones diferentes de la Unión de la Energía: la descarbonización, incluidas las energías renovables; la eficiencia energética; la seguridad energética; el mercado interior de la energía; y la investigación, la innovación y la competitividad. El informe ofrece orientaciones para la rápida ejecución de los PNEC y sobre cómo las inversiones y reformas relacionadas con la energía pueden impulsar la recuperación económica de la UE. Pone de relieve cómo el plan de recuperación Next Generation EU puede ayudar a los Estados miembros a través de una serie de programas de financiación emblemáticos.

El informe sobre el estado de la Unión de la Energía de este año va acompañado por primera vez de un análisis de las subvenciones a la energía, en el que se señala la clara necesidad de disponer de mejores datos sobre las subvenciones a la energía y de esforzarse por reducir aquellas que apoyan la producción y el consumo de combustibles fósiles. También se publica hoy un informe sobre la competitividad de la energía limpia, en el que se expone que la industria de la UE ha conseguido aprovechar las oportunidades de la transición hacia una energía limpia. El sector está superando a las tecnologías energéticas convencionales en cuanto a valor añadido, productividad laboral y crecimiento del empleo. La Comisión también ha adoptado informes de situación sobre el mercado interior de la energía, los precios y costes de la energía, la eficiencia energética y las energías renovables.

Contexto

Evaluación de los veintisiete PNEC: Tras la publicación, en septiembre, de la evaluación a escala de la UE de los PNEC, la Comisión ha publicado hoy una evaluación individual de cada PNEC nacional en la que constan recomendaciones para el posible uso del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia por parte de cada Estado miembro.

Anexo sobre subvenciones a la energía: En esta primera visión general sobre las subvenciones a la energía por parte de los Estados miembros, la Comisión observa que muchos PNEC no ofrecen una visión completa, ni un calendario concreto, ni medidas para eliminar gradualmente las subvenciones a los combustibles fósiles, que ascienden a 50 000 millones EUR al año.

Anexo sobre el mercado interior de la energía: Este anexo ofrece información actualizada sobre el mercado interior de la electricidad y el gas, y llega a la conclusión de que se ha avanzado satisfactoriamente, aunque es necesario seguir trabajando para integrar plenamente los mercados.

Informe sobre la competitividad de la energía limpia: Este informe se centra principalmente en seis tecnologías energéticas limpias clave para que la UE cumpla sus objetivos para 2030 y 2050: la tecnología solar fotovoltaica; la tecnología eólica marina; la tecnología de energía oceánica; el hidrógeno renovable; las baterías y las redes inteligentes.

Informe sobre los precios y costes de la energía: Este informe ofrece un amplio análisis de los precios de la energía y de la evolución de los costes en Europa y a escala internacional, y en él se destaca que los porcentajes de gasto en energía de los hogares llevan disminuyendo desde 2012 para todos los niveles de ingresos.

Informe de situación sobre la eficiencia energética: El informe abarca los progresos realizados en relación con el objetivo a largo plazo en materia de eficiencia energética. Si bien el análisis preliminar muestra que la crisis de la COVID-19 ha tenido un impacto significativo en la demanda de energía, los Estados miembros tendrán que intensificar sus esfuerzos para mantener una tendencia positiva.

Informe de situación en materia de energías renovables: Este informe destaca que la proporción de energías renovables en la combinación energética de la Europa de los Veintisiete llegó al 18,9 % y que se prevé que la UE supere sus objetivos en materia de energías renovables para 2020.

Más información

Informe sobre el estado de la Unión de la Energía y anexo del informe sobre el estado de la Unión de la Energía

Nota informativa con preguntas y respuestas sobre el informe sobre el estado de la Unión, los PNEC y los informes de acompañamiento

Sitio web del informe sobre el estado de la Unión de la Energía de 2020

Los veintisiete planes nacionales de energía y clima (PNEC):

Evaluación a escala de la UE de los planes nacionales de energía y clima

Informe sobre la competitividad de la energía limpia

Anexo sobre subvenciones a la energía

Informe de situación sobre la eficiencia energética

Informe de situación en materia de energías renovables

Anexo sobre el mercado interior de la energía

Informe sobre los precios y costes de la energía

Pacto Verde: La Comisión adopta una nueva Estrategia para las sustancias químicas con miras a un entorno sin sustancias tóxicas

La Estrategia es el primer paso hacia la consecución del objetivo de contaminación cero en un entorno sin sustancias tóxicas.

Comisión Europea | 15.10.2020.

La Comisión Europea ha adoptado hoy la Estrategia de sostenibilidad de la UE para las sustancias químicas. La Estrategia es el primer paso hacia la consecución del objetivo de contaminación cero en un entorno sin sustancias tóxicas, anunciado en el Pacto Verde Europeo. Impulsará la innovación para el desarrollo de sustancias químicas seguras y sostenibles, y reforzará la protección de la salud humana y el medio ambiente frente a las sustancias químicas peligrosas, lo que implica prohibir el uso de las más nocivas en productos de consumo como juguetes, artículos de puericultura, cosméticos, detergentes, materiales en contacto con alimentos y productos textiles, salvo que se demuestre que son esenciales para la sociedad, y asegurar que todas las sustancias químicas se utilizan de manera más segura y sostenible.

La Estrategia para las sustancias químicas admite plenamente el papel esencial que desempeñan las sustancias químicas para el bienestar humano y para la transición verde y digital de la economía y la sociedad europeas. Al mismo tiempo, reconoce la urgente necesidad de abordar los problemas sanitarios y ambientales provocados por las sustancias químicas más nocivas. Con este espíritu, la Estrategia expone una serie de medidas concretas para lograr que las sustancias químicas sean seguras y sostenibles desde el diseño y para garantizar que produzcan todos sus beneficios sin causar daños al planeta ni a las generaciones actuales y futuras. Se trata de evitar que las sustancias químicas más nocivas para la salud humana y el medio ambiente se empleen en usos no esenciales para la sociedad, particularmente en productos de consumo y con respecto a los grupos más vulnerables, pero también de garantizar que todas las sustancias químicas se utilicen de manera más segura y sostenible. Se contemplan varias iniciativas de innovación e inversión para acompañar a la industria química en esta transición. Por otro lado, la Estrategia recaba la atención de los Estados miembros sobre las posibilidades que brinda el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia para invertir en la transición verde y digital de las industrias de la UE, incluido el sector químico. 

Mayor protección de la salud y el medio ambiente

La Estrategia tiene por objetivo reforzar en una medida considerable la protección de la salud humana y el medio ambiente frente a las sustancias químicas nocivas, prestando especial atención a los grupos de población vulnerables. Entre las iniciativas emblemáticas destacan las siguientes:

  • Supresión gradual en los productos de consumo, como juguetes, artículos de puericultura, cosméticos, detergentes, materiales en contacto con alimentos y productos textiles, de las sustancias más nocivas, entre las que destacan los alteradores endocrinos, las sustancias químicas que afectan a los sistemas inmunológico y respiratorio, y sustancias persistentes como las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS), salvo que se demuestre que su uso es esencial para la sociedad.
  • Reducción al mínimo y sustitución, en la medida de lo posible, de la presencia de sustancias preocupantes en todos los productos. Se priorizarán las categorías de productos que afectan a las poblaciones vulnerables y las que tienen mayor potencial para la economía circular.
  • Consideración del efecto combinado de las sustancias químicas (efecto cóctel) teniendo más en cuenta el riesgo que supone para la salud humana y el medio ambiente la exposición cotidiana a una amplia mezcla de sustancias químicas de fuentes distintas.
  • Acceso garantizado de los productores y consumidores a información sobre el contenido en sustancias químicas y sobre el uso seguro de estas, mediante la introducción de requisitos de información en el contexto de la iniciativa sobre una política de productos sostenibles.

Impulso de la innovación y fomento de la competitividad de la UE

Lograr que las sustancias químicas sean más seguras y sostenibles es una necesidad continua y una gran oportunidad económica. La Estrategia pretende aprovechar esta oportunidad y sostener la transición ecológica del sector químico y de sus cadenas de valor. En la medida de lo posible, los nuevos productos y materiales químicos han de ser seguros y sostenibles desde el diseño, es decir, desde la producción hasta el final de su vida. De este modo se evitarán sus efectos más nocivos y se reducirán al mínimo posible los efectos en el clima, el uso de recursos, los ecosistemas y la biodiversidad. La Estrategia cuenta con que la industria de la UE será competitiva en el mercado mundial de producción y utilización de sustancias químicas seguras y sostenibles. Las medidas anunciadas en la Estrategia respaldarán la innovación industrial para que estas sustancias se conviertan en la norma en el mercado de la UE y en una referencia en todo el mundo. Este objetivo se conseguirá principalmente mediante:

  • el desarrollo de criterios de seguridad y sostenibilidad desde el diseño y el apoyo financiero a la comercialización y el despliegue de sustancias químicas seguras y sostenibles;
  • el desarrollo y despliegue de sustancias, materiales y productos seguros y sostenibles desde el diseño a través de instrumentos de financiación e inversión de la UE y de asociaciones público-privadas;
  • el refuerzo considerable del control del cumplimiento de la normativa de la Unión tanto en las fronteras como en el mercado único;
  • el establecimiento de una agenda de la UE en materia de investigación e innovación sobre sustancias químicas, con objeto de colmar las lagunas de conocimiento acerca del impacto de estas sustancias, promover la innovación y poner fin a los ensayos con animales;
  • la simplificación y consolidación del marco regulador de la Unión, entre otras cosas mediante la introducción del proceso de «una sustancia, una evaluación», el fortalecimiento de los principios de «no hay comercialización sin registro» y la modificación focalizada del Reglamento REACH y de la legislación sectorial.

La Comisión también promoverá las normas de seguridad y sostenibilidad a nivel mundial, predicando con el ejemplo y fomentando un planteamiento coherente que impida que las sustancias peligrosas prohibidas en la UE se produzcan con fines de exportación.

El vicepresidente ejecutivo responsable del Pacto Verde Europeo, Frans Timmermans, ha declarado lo siguiente: «La Estrategia para las sustancias químicas es el primer paso hacia la consecución del objetivo de contaminación cero de Europa. Las sustancias químicas forman parte de nuestra vida cotidiana y nos permiten desarrollar soluciones innovadoras para la ecologización de nuestra economía, pero debemos asegurarnos de que se producen y utilizan de manera que no causen daños al medio ambiente ni a la salud humana. Reviste especial importancia que dejen de utilizarse las sustancias químicas más peligrosas en productos de consumo, desde juguetes y productos de puericultura hasta productos textiles o materiales que entran en contacto con nuestros alimentos».

Virginijus Sinkevičius, comisario de Medio Ambiente, Océanos y Pesca, ha señalado: «Debemos nuestro bienestar y nuestro elevado nivel de vida a las numerosas sustancias químicas útiles que se han inventado en los últimos cien años. Sin embargo, no podemos cerrar los ojos ante el daño que causan las sustancias químicas peligrosas a nuestro medio ambiente y a nuestra salud. Hemos recorrido un largo camino en la regulación de las sustancias químicas en la UE, y con esta Estrategia queremos dar un paso más, a partir de nuestros logros, para evitar que las sustancias químicas más peligrosas entren en el medio ambiente y en nuestro organismo y afecten en especial a los más frágiles y vulnerables».

Por su parte, la comisaria de Salud y Seguridad Alimentaria, Stella Kyriakides, ha asegurado: «Nuestra salud debe ser siempre lo primero. Y esto es precisamente lo que hemos garantizado con una iniciativa emblemática de la Comisión como la Estrategia para las sustancias químicas. Las sustancias químicas son esenciales para nuestra sociedad y deben ser producidas con criterios de seguridad y sostenibilidad. Pero tenemos que protegernos frente a las sustancias químicas nocivas que están a nuestro alrededor. Esta Estrategia demuestra nuestro elevado grado de compromiso y nuestra determinación para proteger la salud de los ciudadanos de toda la Unión».

Contexto 

En 2018, Europa era el segundo mayor productor de sustancias químicas (con un 16,9 % de las ventas). La producción química es la cuarta mayor industria de la Unión y proporciona unos 1,2 millones de empleos directos. El 59 % de las sustancias químicas producidas se suministran directamente a otros sectores, entre los que destacan la sanidad, la construcción, la automoción, la electrónica y los productos textiles. Está previsto que la producción química mundial se duplique de aquí a 2030 y que también aumente aún más el extendido uso de sustancias químicas, también en los productos de consumo.

La UE cuenta con una compleja legislación en la materia, que ha generado la base de conocimientos sobre sustancias químicas más avanzada del mundo, y ha creado organismos científicos para evaluar los riesgos y peligros de estas sustancias. Asimismo, la Unión ha conseguido reducir los riesgos de determinadas sustancias químicas peligrosas, como los carcinógenos, para las personas y el medio ambiente.

Ahora bien, la política de la UE en este ámbito debe seguir reforzándose para integrar los conocimientos científicos más recientes y las preocupaciones de los ciudadanos. Muchas sustancias químicas pueden causar daños al medio ambiente y a la salud humana, incluida la salud de las futuras generaciones. Pueden interferir en los ecosistemas y debilitar la resiliencia del ser humano y su capacidad para responder a las vacunas. Los estudios de biovigilancia humana de la UE apuntan a la presencia de un creciente número de distintas sustancias químicas peligrosas —ciertos plaguicidas, biocidas, productos farmacéuticos, metales pesados, plastificantes y materiales pirorretardantes— en la sangre y los tejidos corporales del ser humano. La exposición prenatal combinada a varias sustancias químicas trae consigo un menor crecimiento fetal y unas tasas de natalidad más bajas.

Más información 

Comunicación sobre la Estrategia de sostenibilidad para las sustancias químicas: hacia un entorno sin sustancias tóxicas

Preguntas y respuestas sobre la Estrategia de sostenibilidad para las sustancias químicas

Ficha informativa sobre la Estrategia de sostenibilidad para las sustancias químicas

Reducir gases de efecto invernadero: la Comisión adopta la Estrategia de la UE sobre el Metano como parte del Pacto Verde Europeo

El metano es, tras el dióxido de carbono, el segundo factor que más contribuye al cambio climático.

Comisión Europea | 14.10.20.

La Comisión Europea ha presentado hoy una estrategia de la UE para reducir las emisiones de metano. El metano es, tras el dióxido de carbono, el segundo factor que más contribuye al cambio climático. También es un potente contaminante atmosférico local que causa graves problemas de salud. Así pues, combatir las emisiones de metano es fundamental para alcanzar nuestros objetivos climáticos para 2030 y el objetivo de la neutralidad climática de aquí a 2050, así como para contribuir al objetivo cero en materia de contaminación establecido por la Comisión.

Esta Estrategia establece medidas para reducir las emisiones de metano a nivel europeo e internacional. Presenta medidas legislativas y no legislativas en los sectores de la energía, la agricultura y los residuos, que suponen cerca del 95 % de las emisiones mundiales de metano asociadas a la actividad humana. La Comisión trabajará con los socios internacionales de la Unión y con la industria a fin de lograr la reducción de las emisiones a lo largo de la cadena de suministro.

Frans Timmermans, vicepresidente ejecutivo para el Pacto Verde, ha declarado: «Si desea que Europa se convierta en el primer continente climáticamente neutro, la Unión Europea debe reducir todos los gases de efecto invernadero. El metano es el segundo gas de efecto invernadero más potente y una fuente importante de contaminación atmosférica. Nuestra Estrategia sobre el Metano garantiza la reducción de las emisiones en todos los sectores, especialmente en los de la agricultura, la energía y los residuos. También brinda a las zonas rurales la oportunidad de producir biogás a partir de residuos. La tecnología satelital de la Unión Europea nos permitirá controlar de cerca las emisiones y elevar los niveles de exigencia a escala internacional».

La comisaria de Energía, Kadri Simson, ha afirmado: «Hoy hemos adoptado la primera estrategia para combatir las emisiones de metano desde 1996. Aunque la energía, la agricultura y los residuos son sectores determinantes en este sentido, el de la energía es aquel en que las emisiones pueden reducirse más rápidamente a un menor coste. Europa liderará este proceso, pero no podemos hacerlo solos. Tenemos que colaborar con nuestros socios internacionales para abordar las emisiones de metano de la energía que importamos».

Una de las prioridades de la Estrategia es mejorar la medición y la notificación de las emisiones de metano. Actualmente, el nivel de seguimiento difiere según los sectores y los Estados miembros, así como en la comunidad internacional. Además de las medidas a escala de la Unión destinadas a aumentar los niveles de seguimiento, verificación y notificación, la Comisión apoyará la creación de un observatorio internacional de las emisiones de metano en colaboración con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, la Coalición Clima y Aire Limpio y la Agencia Internacional de la Energía. El programa Copernicus de la UE, sobre satélites, también mejorará la vigilancia y ayudará a identificar a los superemisores mundiales y a detectar las principales fugas de metano.

Para reducir las emisiones de metano en el sector de la energía, se propondrá la obligación de mejorar la detección y reparación de fugas en las infraestructuras de gas y se valorará la elaboración de legislación que prohíba las prácticas de combustión en antorcha y venteo. La Comisión entablará un diálogo con sus socios internacionales y estudiará posibles normas, objetivos o incentivos aplicables a las importaciones de energía en la Unión, así como los instrumentos para garantizar su cumplimiento.

La Comisión reforzará la notificación de las emisiones procedentes de la agricultura mediante una mejor recopilación de datos, y promoverá oportunidades para reducir las emisiones respaldándose en la política agrícola común. La atención se centrará principalmente en el intercambio de mejores prácticas sobre tecnologías innovadoras de reducción del metano, alimentación animal y gestión de la reproducción. También contribuirán a esa reducción la investigación específica en materia de tecnología, las soluciones basadas en la naturaleza y los cambios en la dieta. Los residuos orgánicos no reciclables de origen humano y agrícola y los flujos de residuos pueden utilizarse para producir biogás, biomateriales y sustancias bioquímicas. Esto puede generar flujos de ingresos adicionales en las zonas rurales y, al mismo tiempo, evitar las emisiones de metano, por lo que se seguirá incentivando la recogida de esos residuos.

Por lo que al sector de los residuos se refiere, la Comisión estudiará nuevas medidas para mejorar la gestión de los gases de vertedero, de modo que se aproveche su potencial energético y se reduzcan al mismo tiempo las emisiones, y revisará la legislación sobre vertederos pertinente en 2024. Minimizar la eliminación de residuos biodegradables en los vertederos es crucial para evitar la formación de metano. Además, la Comisión valorará la posibilidad de proponer nuevas investigaciones sobre las tecnologías de producción de biometano a partir de residuos.

La Comisión también revisará el Reglamento de reparto del esfuerzo y estudiará una posible ampliación del ámbito de aplicación de la Directiva sobre las emisiones industriales, a fin de que abarque los sectores emisores de metano todavía no incluidos.

Contexto

A nivel molecular, el metano es más potente que el dióxido de carbono. Contribuye a la formación de ozono troposférico y es un potente contaminante atmosférico local que causa graves problemas de salud. Al final de su ciclo de vida, el metano se transforma en dióxido de carbono y vapor de agua, lo que contribuye todavía más al cambio climático. Así pues, la reducción de las emisiones de metano ayuda a ralentizar el cambio climático y a mejorar la calidad del aire.

La evaluación de impacto del Plan de Objetivos Climáticos para 2030 de la Unión concluyó que, si se desea intensificar la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero un 55 %, como mínimo, de aquí a 2030, será necesario acelerar los esfuerzos destinados a combatir las emisiones de metano. Aunque la Unión produce en su territorio el 5 % de las emisiones mundiales de metano, fomentará la acción a nivel internacional, pues es el mayor importador global de energía y desempeña un papel importante en los sectores de la agricultura y los residuos.

Más información:

Estrategia de la UE sobre el Metano

Nota informativa sobre la Estrategia de la UE sobre el Metano

Ficha informativa sobre la Estrategia de la UE sobre el Metano

Plan de Objetivos Climáticos para 2030 de la UE

Página web sobre emisiones de metano

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