Tribuna

La Tribuna es el rincón que dedicamos en nuestra web a una pequeña reflexión sobre el tema que consideramos más relevante del mes en la Unión Europea. Elaborada por el equipo que hacemos Europe Direct Sevilla, invitamos a nuestros lectores y seguidores a construir, con espíritu crítico, el proyecto de integración europeo a través de la actualidad.

Fondos Next Generation EU, la recuperación basada en resultados

Este mes de julio, los ministros de Economía y Hacienda de la UE han adoptado el primer lote de decisiones de ejecución del Consejo sobre la aprobación de los planes nacionales de recuperación y resiliencia. Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, Eslovaquia, España, Francia, Grecia, Italia, Letonia, Luxemburgo y Portugal han recibido luz verde para el uso de los fondos de recuperación y resiliencia de la UE para impulsar sus economías y recuperarse de las consecuencias de la COVID-19.

Gracias a la adopción de las decisiones de ejecución del Consejo relativas a la aprobación de los planes, los Estados miembros pueden firmar acuerdos de subvención y de préstamo que permiten una prefinanciación de hasta el 13%.

Este paso corrobora la evaluación positiva que emitió el pasado 16 de junio la Comisión Europea del plan de recuperación y resiliencia de España. El paso crucial hacia el desembolso por parte de la UE de 69.500 millones de euros en subvenciones con cargo al Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR). Esta financiación sostendrá la ejecución de las medidas estructurales de inversión y reforma descritas en el plan de recuperación y resiliencia de España. Desempeñará un papel clave a la hora de facilitar que España salga reforzada de la pandemia de COVID-19.

Pasos previos

La Comisión remitió al Consejo en junio una evaluación positiva de los planes de los doce Estados miembros, acompañada de las propuestas de decisiones del Consejo relativas a la aprobación de dichos planes. Los doce Estados miembros han solicitado la prefinanciación de los fondos asignados. Las decisiones que el Consejo ha adoptado constituyen el último paso antes de que los Estados miembros puedan celebrar acuerdos de subvención y de préstamo con la Comisión y comenzar a recibir fondos que les permitan ejecutar sus planes nacionales.

La Comisión evaluó el plan de España sobre la base de los criterios establecidos en el Reglamento del MRR. El análisis de la Comisión ha considerado sobre todo si las inversiones y reformas establecidas en el plan de España contribuirán a abordar eficazmente los retos señalados en el marco del Semestre Europeo; si abarcan medidas que coadyuven eficazmente a las transiciones ecológica y digital; y si contribuirán a reforzar el potencial de crecimiento, la creación de empleo y la resiliencia económica, institucional y social de España.

Inversiones en digitalización y economía verde

La inminente recepción de la primera tanda de los fondos Next Generation EU para España se espera para el próximo mes de agosto, en torno a 9.000 millones de euros. Precisamente, los Next Generation EU, supondrán el elemento principal del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia será paquete de recuperación para revitalizar la economía de la UE tras la pandemia de COVID-19 y hacer frente al mismo tiempo a los principales retos de nuestro tiempo, como la transición climática y la transformación digital, partidas presupuestarias a las que se destinará casi un 40 y un 20% respectivamente de dichos fondos.

Para recibir ayuda del Mecanismo, los Estados miembros han presentado a la Comisión sus planes de recuperación y resiliencia, que ésta ha evaluado en función de las recomendaciones específicas por país y de los seis pilares del Mecanismo. Los demás desembolsos con cargo al Mecanismo se basarán en una evaluación positiva de la ejecución del plan de recuperación y resiliencia, teniendo en cuenta el logro de los hitos y objetivos que se recogen en cada plan.

La Comisión Europea ha reiterado que se tratará de inversiones, y no gastos, que avanzará a base de resultados, por lo que ya no hay cabida para relatos y despistes vacíos. Esta vez, si no se hace bien, Bruselas podría cortar el grifo cuando más se necesita después de la destrucción de empleo masiva que se ha producido por la crisis sanitaria y socioeconómica del COVID-19.

Arranca la Presidencia eslovena del Consejo de la UE

Arranca la Presidencia eslovena del Consejo de la UE

Este mes de julio arranca la Presidencia eslovena del Consejo de la Unión Europea que toma el relevo de Portugal tras seis meses decisivos para el proyecto europeo de integración. Durante este próximo semestre, Eslovenia tendrá grandes retos por delante, los cuales afrontará, bajo el lema: “Juntos. Resiliente. Europa”.

En concreto, Eslovenia, cerrando el turno de trío presidencial del Consejo de la UE, prestará especial atención en cuatro campos muy específicos: la recuperación, la resiliencia y la autonomía estratégica de la UE; la reflexión sobre el Futuro de Europa; el modo de vida europeo, el Estado de Derecho y los valores europeos, así como el aumento de la seguridad y estabilidad en los países de la vecindad europea.

Otra tarea importante será la de coordinar y armonizar los puntos de vista de los diversos Estados miembros en torno a la Conferencia del Futuro de Europa en terrenos como el cambio climático, la economía circular, las cuestiones institucionales o el Estado de Derecho. Éste último ocupará un espacio que generará especial expectación en la cumbre programada de Balcanes Occidentales el próximo 6 de octubre, momento en el que podría ponerse en el punto de mira el Estado de Derecho, no sólo de los candidatos, sino también de los Estados miembros, coincidiendo con el informe anual sobre esta cuestión.

La sociedad eslovaca se caracteriza especialmente por ser mayoritariamente europeísta convencida y se confía en el apoyo de la población al proyecto europeo.

Tras la acción, la consolidación

“Es hora de actuar”, esa ha sido la premisa bajo la cual Portugal ha dejado un listón bien alto en su turno presidencial. El pasado 1 de enero, la prioridad era combatir el COVID-19 impulsando masivamente la campaña de vacunación contra el Coronavirus, un hecho que en los últimos meses ha quedado claramente demostrado pues estamos muy cerca de la inmunidad de rebaño en Europa.

Además, tras un año de retraso causada por esta crisis socioeconómica, por fin se ha inaugurado la Conferencia del Futuro de Europa, ejercicio ciudadano mediante el cual se pretende recoger de forma directa las ideas y sugerencias de la población de a pie para hacer de la Unión un proyecto más resiliente, digital y respetuoso con el medio ambiente.

En esta línea de actuación, tras las arduas e históricas negociaciones, entre los socios comunitarios, los fondos Next Generation EU están a punto de activarse en la mayoría de los Estados miembros, iniciativa que priorizará la digitalización de la economía europea y velará por un mercado único y un modelo social cada vez más ecológico.

Una vez en marcha con todas estas metas, la Presidencia eslovena del Consejo de la UE se esforzará por contribuir activamente a reforzar la resiliencia de la UE frente a las crisis sanitarias, económicas, energéticas, climáticas y cibernéticas, con especial atención a estas últimas en el terreno de los ciberataques a la UE. Trabajar juntos, apoyarse mutuamente y actuar solidariamente por el bien de todos y cada uno de los ciudadanos europeos será clave para reforzar la resiliencia de la UE.

Segunda Presidencia desde su adhesión

Eslovenia se adhirió a la UE en 2004 junto a otros ocho Estados miembros. Se trataba entonces del quinto Estado miembro más pequeño de la UE y primer país exyugoslavo en incorporarse al club europeo.

El país entre los Alpes y el Mar Adriático, una zona en donde confluyen las culturas germánica, romana y eslava, abolió sus fronteras por primera vez desde la caída del Imperio Austrohúngaro.

Apenas cuatro años después, asumió por primera vez la Presidencia del Consejo de la UE en 2008. A pesar de las dificultades, solventó con diligencia apenas 4 años después de su adhesión, el asunto de Kósovo, formando parte de un grupo importante de Estados miembros que reconocieron internacionalmente su independencia de Serbia.  Ahora, en 2021, Eslovenia asume por segunda vez la Presidencia del Consejo de la UE coincidiendo con el 30 aniversario de su propia independencia.

Sistema de alternancia

Alemania, Portugal y Eslovenia han elaborado el programa conjunto de 18 meses del Consejo “Impulsar la agenda estratégica”, que define los temas y áreas que el Consejo debe considerar durante este período.

El programa del Consejo se desarrolló sobre la base de la Agenda Estratégica de la UE para 2019-2024, que fue acordada por los líderes de la UE en mayo de 2019 en Sibio, Rumanía. Además, los países que integran el Trío de Presidencias debían tener en cuenta las nuevas circunstancias en las que Europa y el resto del mundo se encontraban inesperadamente debido a la pandemia.

Hacer frente a la pandemia de COVID-19 y sus consecuencias se ha convertido en el principio rector central de la acción conjunta del Trío. Los estados miembros reforzaron su cooperación dentro del Consejo de la UE para garantizar una respuesta inmediata y eficaz. Acordaron actividades para proteger a los ciudadanos europeos, fortalecer la resiliencia de Europa y hacer frente a las consecuencias socioeconómicas de la crisis del COVID-19. Esto contribuirá a la recuperación de la economía europea y acelerará la transición verde y digital para que podamos salir de la crisis aún más fuertes, preservando al mismo tiempo nuestros valores y forma de vida europeos comunes.

Ceuta, frontera sur de Europa

Ceuta, frontera sur de Europa

“Las fronteras españolas, son las fronteras europeas”, así de tajante se ha mostrado la comisaria de Interior Ylva Johansson ante la tragedia acaecida el pasado 17 de mayo. La desesperación y la búsqueda de una vida mejor por parte de muchas personas procedentes de África provocó la llegada masiva de inmigración irregular a las costas de Ceuta. Hablamos de más de 8.000 personas, muchas de ellas a nado. Una crisis que enfrenta a Marruecos con España y con Europa.

La UE en el Marco de la Política de Vecindad, mantiene con Marruecos, a través de su Estatuto Avanzado, una relación que debe estar fundada en confianza y compromisos mutuos. En ella, el correcto control de fronteras, inclusive de la inmigración es un elemento clave.

Varios dirigentes europeos han expresado su solidaridad con España y confían en que los lazos se vuelvan a restablecer porque Europa necesita a Marruecos para controlar la migración irregular.

Solidaridad con España

España es más Europa que nunca y así se lo quieren hacer notar el conjunto de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea. La semana pasada, en el Consejo Europeo, la postura fue unánime “entera solidaridad europea” tras la crisis migratoria en Ceuta.

Según indicó el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, Pedro Sánchez ha informado en todo momento de lo sucedido en la Ciudad Autónoma de Ceuta “y nosotros reafirmamos la entera solidaridad europea con el Gobierno de España en la relación con esta cuestión migratoria y con la protección de las fronteras exteriores españolas que, de hecho, son fronteras europeas también”, insistió con ahínco.

Ylva Johansson, Comisaria de Interior, ha pedido a Marruecos que “siga comprometido” y ha argumentado que es importante la voluntad marroquí para “evitar salidas de inmigrantes irregulares”. Unas salidas que ha calificado de “preocupantes” porque “al menos 6.000 personas, muchos niños, han ido nadando, poniendo en peligro sus vidas”.

Sobre la mesa, el pacto migratorio

Un asunto quizás desplazado por la pandemia es el , una propuesta de un nuevo Pacto sobre Migración y Asilo presentada a finales de 2020 por el comisario Schinas, encargado del “modo de vida europeo”.

El mejor y mayor reparto de responsabilidad y solidaridad será el eje central de la discusión ya que el desequilibrio que existe en este terreno entre los países fronterizos como son Grecia, Italia o España, con respecto a los nórdicos es notable.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, declaró el pasado mes de septiembre que la solución propuesta por el ejecutivo europeo pretende reestablecer la confianza entre los Estados miembros y recuperar la confianza de los ciudadanos en “nuestra capacidad, en cuanto que Unión, de gestionar la inmigración”.

La UE ha probado ya en otros ámbitos que puede tomar medidas extraordinarias para conciliar perspectivas divergentes. “Hemos creado un mercado interno complejo, una moneda común y un plan de recuperación sin precedentes para reconstruir nuestras economías. Es el momento de dar respuesta al reto de gestionar la migración de forma conjunta, con el equilibrio adecuado entre solidaridad y responsabilidad”, todo ello, tras el desastre de Moria, el campo de refugiados incendiado en Grecia del año pasado.

Por su parte, en el último pleno del Parlamento Europeo, se insta a la UE a dotarse de un marco común para la migración legal, para fomentar una migración más ordenada, atraer a trabajadores, combatir a los traficantes y facilitar la integración.

En un informe adoptado por mayoría, la Eurocámara destaca que la migración legal apenas ha formado parte de la concepción de la política migratoria de la Unión desde 2015 y lamenta que el nuevo Pacto sobre migración y asilo tampoco contiene propuesta específica alguna en este ámbito.

Sin duda, el episodio de Ceuta reabre el debate.

 

Día de Europa, 71 años de paz

Día de Europa, 71 años de paz

“Europa no se hará de una vez ni en una obra de conjunto: se hará gracias a realizaciones concretas, que creen en primer lugar una solidaridad de hecho.”  Éstas son algunas de las palabras más célebres de la historia de la actual Unión Europea que pronunciaba Robert Schuman, ministro de Asuntos Exteriores de Francia, el 9 de mayo de 1950. Nacía entonces el proyecto de integración europea que este año cumple 71 años de paz.

En ella, Schuman expuso su idea de una nueva forma de cooperación política que hiciera impensable un conflicto bélico entre las naciones europeas.

La lección de una cruel guerra

Un enfrentamiento bélico que supuso el desastre material y humano durante la II Guerra Mundial para el continente europeo. Por ello, a ambos lados del Atlántico, distintos políticos y organizaciones internacionales abogaban a principios de los años 50 del siglo XX por una integración económica y política entre los países de Europa.

Winston Churchill, en 1946, propugnó en la Universidad de Zúrich la creación de los Estados Unidos de Europa e instó a sus ciudadanos a dejar atrás su terrible pasado y avanzar hacia un futuro donde el odio y la venganza no tuvieran cabida. Era al momento de construir una “familia europea”.

Beethoven y el Himno de Europa

En aras de un entendimiento universal y propiamente europeo a la vez, el himno de la Alegría, perteneciente al IV Movimiento de la Novena Sinfonía de Beethoven, reúne sentimientos de fraternidad, solidaridad y comprensión, todo un canto a la Alegría que se escogió en 1985 para convertirse en himno oficial de la UE y en 2021, en Patrimonio de la Humanidad.

Estrenada en 1824, su valor ha trascendido el pentagrama y ha sido reclamada para acompañar gestas y congratulaciones. Una melodía pensada y sentida en el ocaso del genio músico cuya sordera profunda lo encerraría en un tormento vital que no impediría dar a luz el milagro de la Novena.

¿Integración o cooperación? Esa es la cuestión hasta nuestros días

A pesar del papel protagonista que desempeñó Reino Unido en la creación de una nueva Europa unida, los caminos de la Integración y la Cooperación divergieron muy poco después. Con el Tratado de París de 1951, comenzaba oficialmente el proyecto de integración europea, la Comunidad del Carbón y del Acero (CECA).

Jean Monnet, diplomático francés y padre fundador de la actual UE, realizaba alusiones continuas en torno al carácter institucional, duradero y político del proyecto de integración iniciado con la CECA. Y no le faltaba razón, prueba de ello es que se cumplen 71 años de este proyecto que es hoy la Unión Europea y Reino Unido oficialmente ya no forma parte del mismo después de más de cuatro años de negociaciones desde el resultado del referéndum realizado el 23 de junio de 2016 en el que la opción ganadora fue la desconexión con el continente, el Brexit.

Desde entonces, la Unión Europea ha demostrado ir todas a una haciendo frente a una crisis sanitaria y socioeconómica sin precedentes, reaccionando con eficiencia y solidaridad desde el inicio de la pandemia del Coronavirus y generando deuda conjunta para salir más fuertes y resilientes. La alegría y la esperanza marcan las celebraciones de este 9 de mayo.

Celebraciones de Europe Direct en Sevilla

Por ello, desde Europe Direct Sevilla nos sumamos a los festejos con una lista de actividades en las que habrá un poco de todo, desde concursos en centros educativos, hasta interpretaciones y coreografías en torno al himno de Europa, así como reflexiones con profesionales de la comunicación sobre la importancia de la información europea en los medios locales.

Así, el 7 de mayo visitaremos el Colegio de Educación Infantil y Primaria San José Obrero de Sevilla para celebrar el Día de Europa. La actividad consistirá en un concurso llamado “Conoce Europa” dirigido a alumnos de 6º de Primaria el cual consistirá en una serie de preguntas que probarán el conocimiento que este colectivo posee sobre la historia, los valores y principios de la Unión Europea.

El 9 de mayo procederemos al Izado de Bandera de la UE a las 10.30 horas en la Universidad de Sevilla junto a las siguientes instituciones: Centro Común de Investigaciones (JRC), con presencia de su director Mikel Landabaso, Secretaría General de Acción Exterior de la Junta de Andalucía, con presencia de Secretario General y Coordinadora, Ayuntamiento de Sevilla, Consejo Andaluz del Movimiento Europeo, Centro de Documentación Europea de la Universidad de Sevilla y Centro de Información Europe Direct Sevilla.

Además, 11 de mayo :“Europa en Portada”, así se denomina el encuentro que mantendremos el próximo 11 de mayo con corresponsales y excorresposales españoles en Bruselas como El País, Telecinco, Cope, o EFE y medios de comunicación de Sevilla para hablar de la importancia de la información sobre Unión Europea a nivel local y regional. La actualidad lleva a portada asuntos como los fondos de recuperación Next Generation EU, la campaña de vacunación contra el Covid19, la cuestión de la movilidad entre Estados miembros o el vínculo indisoluble entre el respeto al Estado de Derecho y la recepción de ayudas para superar la crisis socioeconómica generada por la pandemia del Coronavirus.

Para cerrar este elenco de actividades, el 12 de mayo celebraremos en el Instituto de Enseñanza Secundaria ítaca de Tomares (Sevilla) el Día de Europa bailando al son del Himno de la Alegría con alumnos de 2º y 4º de ESO. Esta actividad se enmarca en la Semana de Europa que transcurre en torno al 9 de mayo, una fecha en la que en 2021 festejamos los 71 años de paz desde que el ministro de Exteriores francés, Robert Schuman, expusiera su idea de una nueva forma de cooperación política que hiciera impensable un conflicto bélico entre las naciones europeas tras la devastadora II Guerra Mundial.

#EuropeDay

#StrongerTogether

Pistoletazo de salida para la Conferencia sobre el Futuro de Europa

Llegó el gran momento. Anunciada desde 2019, por fin, el pasado 10 de marzo, el presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, el primer ministro de Portugal, António Costa, en nombre de la Presidencia del Consejo, y la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, firmaron la Declaración conjunta relativa a la Conferencia sobre el Futuro de Europa.

Ursula von der Leyen, Antonio Costa, David Sassoli

La Conferencia sobre el Futuro de Europa, presentada con todos los honores en la Eurocámara y acompañada por el himno de Europa, será el gran foro de debate en el que el objetivo principal será involucrar a los ciudadanos en el devenir de la Unión, instándoles a participar en la resolución de los desafíos y prioridades del mañana más inmediato de la UE.

“Por fin nos ponemos en marcha, se inicia la Conferencia del Futuro de Europa, una oportunidad única para los ciudadanos europeos”, reconocía ilusionado David Sassoli.

El COVID-19, freno y acelerador al mismo tiempo

La Conferencia sobre el Futuro de Europa fue uno de los puntos estrella del discurso de investidura de 2019 pronunciado por la presidenta Ursula von der Leyen y la hoja de ruta preveía que arrancase oficialmente el 9 de mayo de 2020 en Duvrovnik (Croacia), coincidiendo con el 70 aniversario de la Declaración Schuman. Llegó la pandemia del COVID-19 que sobrecogió a todo el mundo y puso a prueba a la Unión, no pudieron iniciarse lo trabajos de la conferencia en la fecha prevista, pero el proyecto y la Conferencia cobraron más sentido que nunca.

A pesar del freno causado por el Coronavirus, la acción conjunta de Europa ha demostrado que unidos somos más fuertes. La intervención de la Comisión para facilitar la libre circulación, el impulso a los fondos de Recuperación “Next Generation EU”, generando deuda común, o la negociación en bloque en la compra y distribución de vacunas contra el COVID-19, ha demostrado que es el momento de avanzar hacia una mayor convergencia, muy especialmente, en materia de sanidad, una petición nítida y clara expresada por todos.

Encuestas a favor

Tal apoyo social se refleja en los resultados del Eurobarómetro publicado en vísperas de la Declaración del pasado 10 de marzo. En esta línea, tres cuartas partes de los europeos consideran que la Conferencia sobre el Futuro de Europa tendrá un efecto positivo en la democracia dentro de la UE. El 76 % está de acuerdo en que representa un progreso significativo para la democracia dentro de la UE.

Si bien el 55 % de los encuestados considera claramente que votar en las elecciones europeas es una manera más eficaz de garantizar que su voz sea oída por los responsables de la toma de decisiones a escala de la UE, la mayor participación en las decisiones relativas al futuro de Europa es una idea que cuenta con un amplio respaldo.

Del 92 % de encuestados que considera que deberían tenerse más en cuenta las voces de los ciudadanos de la UE, el 55 % se muestra totalmente de acuerdo y el 37 % tiende a estarlo. Tan solo el 6% no está de acuerdo con esta afirmación, a lo que hay que añadir que seis de cada diez europeos están de acuerdo en que la crisis del coronavirus les ha hecho reflexionar sobre el futuro de la Unión Europea.

Próximas etapas

Los siguientes pasos versarán sobre la creación de un Consejo Ejecutivo que representará por igual a las tres instituciones y en el que los parlamentos nacionales tendrán estatuto de observadores. El Comité Ejecutivo supervisará los trabajos de la Conferencia y preparará sus reuniones plenarias, incluidas las aportaciones de los ciudadanos y su seguimiento.

Día Internacional de la Mujer en la UE y en España

Día Internacional de la Mujer en la UE y en España

 

El próximo 8 de marzo se celebra en todo el mundo el Día Internacional de la Mujer, una jornada de reflexión muy importante en el calendario de la UE cuyo objetivo a medio plazo es hacer desaparecer las diferencias entre hombres y mujeres en todos los campos.

La promoción de la igualdad entre mujeres y hombres es una tarea que la Unión debe desarrollar en todas las actividades, como le exigen los Tratados. La igualdad de género es un valor central de la UE, un derecho fundamental y un principio clave del pilar europeo de derechos sociales.

Se trata de un reflejo sobre quiénes somos. Es también una condición esencial de una economía europea innovadora, competitiva y próspera. En los negocios, la política y la sociedad en su conjunto, solo podemos aprovechar todo nuestro potencial si utilizamos plenamente nuestro talento y diversidad. La igualdad de género propicia la creación de puestos de trabajo y una mayor productividad, un potencial que debemos materializar al iniciar las transiciones verde y digital y hacer frente a nuestros retos demográficos.

Pese a los progresos alcanzados, las desigualdades entre hombres y mujeres en el ámbito sociolaboral persisten en la Unión Europea. Así lo recoge la Comisión Europea en la Estrategia para la Igualdad de Género 2020-2025 donde aparecen diferencias sustanciales en términos de empleo, salario o prestaciones, entre otros aspectos.

La diferencia entre la tasa de empleo de hombres y mujeres en toda la Unión Europea es de un 11,6%. En esta misma línea, la brecha salarial entre hombres y mujeres es del 15,7%, número que se agrava si miramos a las pensiones, donde esta distancia es de hasta un 30,1%.

Además, en la UE, las mujeres invierten una media de 22 horas semanales en tareas domésticas y de cuidados, mientras que los hombres apenas 9, a lo que habría que sumar que el 80% de los cuidados en Europa lo prestan cuidadores informales, de los cuales, un 75% son mujeres y de origen inmigrante.

Las mujeres solo representan el 7,5% de los consejos de administración y el 7,7% de los directores ejecutivos de las principales empresas de la UE cotizadas en bolsa.

En términos de representación política, apenas el 32,2% de los parlamentarios nacionales son mujeres, aunque a nivel europeo, el 39% de los escaños de la Eurocámara lo ocupan mujeres, frente al 37% que suponían las mujeres eurodiputadas de 2014.  Una cifra alentadora y que se supera aún más en la Comisión von der Leyen, puesto que presenta el mayor porcentaje de comisarias de la historia.

Campañas e iniciativas en España en el terreno de la ciencia y la empresa

En la Unión Europea, solo uno de cada tres investigadores es mujer y el 80% de los puestos universitarios superiores están ocupados por hombres. Por ello, desde diversas instituciones y la sociedad civil se están promoviendo iniciativas y campañas que buscan paliar esta realidad en sintonía con la Estrategia para la Igualdad de Género 2020-2025.

En España, en concreto, existen dos campañas muy destacadas: #NoMoreMatildas y #DóndeEstánEllas. La primera, diseñada por la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas y apoyada por el Parlamento Europeo en España, busca recuperar los nombres de mujeres científicas olvidadas por la historia para que sean referentes para las nuevas generaciones de científicas en nuestro país y la segunda, diseñada e impulsada por la oficina del Parlamento Europeo en España, tiene por objeto dar visibilidad en los paneles de expertos en eventos y conferencias a mujeres especializadas en el tema de turno.

Reconocimiento a las mujeres de Ciencia en tiempos de COVID-19

La red Enterprise Europe Network reconoce la labor de sus mujeres de Ciencia con soluciones Covid19 más internacionales. Entre ellas se encuentran: Beatriz Arias, Neumóloga en el Hospital Universitario Infanta Leonor de Madrid, quien ha encabezado con el hashtag  #VenceAlVirus la búsqueda de soluciones innovadoras contra la crisis del Covid, o Gloria Lillo, Investigadora responsable del proyecto Covidshoe, cuya misión es asegurar la desinfección del calzado por medio de agentes desinfectantes.

Enterprise Europe Network es la mayor red de apoyo a PYMES con vocación de internacionalización que promueve la Comisión Europea desde 2008.

Situación en España

En su informe de 2020, el Instituto Europeo de Igualdad de Género (EIGE, por sus siglas en inglés), sitúa a España como el séptimo país del bloque comunitario en materia de igualdad. Según el informe, en España persiste una importante brecha salarial que se sitúa aún hoy en el 17%, y el riesgo de pobreza continúa siendo más elevado en las mujeres (21%) que en los hombres (20%).

Uno de los aspectos en los que más ha mejorado España es en igualdad en puestos de poder y responsabilidad. El informe señala que, durante la última década, el número de mujeres directivas en las compañías españolas ha pasado del 10% al 27%, y destaca particularmente el número de mujeres directivas en el Banco de España, que en solo 10 años ha pasado del 23% al 60%. Otro ejemplo que destaca es el Congreso de los Diputados que ha pasado de un 34% a un 42% de representación femenina.

Pilar Europeo de Derechos Sociales y derrotar el COVID19, los grandes retos de la Presidencia portuguesa del Consejo

Pilar Europeo de Derechos Sociales y derrotar el COVID19, los grandes retos de la Presidencia portuguesa del Consejo

Año Nuevo. Presidencia del Consejo Nueva. Tras una exitosa presidencia de Alemania, en la que se consiguió alcanzar un Brexit con acuerdo con Reino Unido y aprobar el marco financiero plurianual para el periodo 2021-2027, ahora le toca el turno a nuestra vecina Portugal asumir el liderazgo político en la Unión Europea para afrontar los próximos seis meses. Un semestre marcado por la lucha contra la tercera ola de Coronavirus y el objetivo de la inmunidad de rebaño contra la pandemia del Covid19. Desde que entrara a formar parte de la actual Unión Europea en 1986, será la quinta vez que Portugal ejerce la presidencia desde su adhesión.

Pilar Europeo de Derechos Sociales y vencer de una vez por todas la pandemia del Covid19. Esos serán los grandes retos a los que se enfrenta la Presidencia portuguesa del Consejo. En un momento en el que la incidencia acumulada en la mayoría de la Unión Europea supera los 500 contagios por cada 100.000 habitantes, Portugal apuesta firmemente por el Modelo Social Europeo y por una Europa de la Salud. De hecho, el próximo mes de mayo, tendrá lugar la Presidencia Portuguesa celebrará una Cumbre Social en Oporto.

Coincidiendo temporalmente el fin de su Semestre rotatorio con la meta marcada en el programa de vacunación (obtener la inmunidad de rebaño con un 70% de la población vacunada en junio), la intención lusa es priorizar dicho deseo ya que la recuperación económica y social vendrán de la mano de la superación de la crisis sanitaria actual.

En esta línea, Portugal no perderá de vista que la recuperación deberá velar por los derechos sociales de los europeos y por una transición verde justa, aunando impulso económico, dentro del Marco Financiero Plurianual “Next Generation”, con una Europa digital y ecológicamente responsable.

Además, Portugal sueña con arribar a una autonomía estratégica desde un punto de vista paneuropeo en aras de reducir la dependencia con países terceros en sectores clave como la Salud.

Relaciones con el resto del mundo

La Presidencia portuguesa considera primordial reforzar las relaciones entre África y la UE, ya que se trata de nuestro entorno más inmediato. Así, se recuerda que las cumbres euroafricanas celebradas recientemente fueron promovidas por Portugal, tanto en el año 2000, como en 2007.

Al otro lado del Atlántico, Portugal mirará con especial atención a América Latina, lugar en el que el Acuerdo con Mercosur pretende convertirse en realidad de facto, a pesar de las dudas que genera el presidente brasileño Bolsonaro al respecto.

Con respecto al continente asiático, en India, se intentará mantener una cumbre coincidiendo con la Cumbre Social de Mayo y con China, entre los objetivos principales, se encuentra el de intentar equilibrar la relación oriental tras el acuerdo con el gigante asiático y asegurar nuestra autonomía estratégica desde el punto de vista digital y verde.

Conferencia sobre el Futuro de Europa

Aunque aún no hay fecha fijada exacta, Portugal plantea dos cuestiones para reflexionar sobre este interrogante propuesto a la población europea:

  • ¿Qué Europa queremos?
  • ¿Qué lugar ocuparemos en el mundo?

Las respuestas a estas dos grandes incógnitas diseñarán un Futuro de Europa con una mayor participación ciudadana en el diseño de sus políticas y encuentro trasfronterizo de jóvenes, si es posible durante el semestre de presidencia portuguesa.

Los diversos Estados miembros asumen la Presidencia del Consejo por turnos de seis meses. Durante un semestre, el Estado de turno preside las sesiones en todos los niveles del Consejo, contribuyendo a garantizar la continuidad del trabajo de la UE en esa institución.

Los Estados miembros que ejercen la Presidencia colaboran estrechamente en grupos de tres, denominados “tríos”. Este sistema fue instaurado por el Tratado de Lisboa en 2009. El trío fija los objetivos a largo plazo y elabora un programa común con los temas y principales asuntos que abordará el Consejo en un periodo de dieciocho meses. Con arreglo a este programa, cada uno de los tres países elabora su programa semestral con mayor detalle. El trío actual está integrado por las Presidencias alemana, portuguesa y eslovena.

 

2020: El año en que Europa se reinventó

2020: El año en que Europa se reinventó

Acaba de terminar un año que muchos han calificado como “Annus Horribilis” marcado por la pandemia del COVID19, pero también podrá ser recordado como el inicio de una década en la que la Unión Europea sacó pecho para afrontar, de forma conjunta, problemas globales, uno de los grandes propósitos de su existencia, con Solidaridad, Estado de Derecho y Generosidad.

Salud

A las primeras escenas de pánico y egoísmo de algunos Estados miembros, la Unión Europea reaccionó velando por la Libre Circulación de personas y Mercancías allá donde hiciera falta, a pesar de las restricciones de movilidad dictadas por cada país a causa del Coronavirus.

Rápidamente, el egoísmo inicial se convirtió en grandes gestos de solidaridad y, de nuevo, unidos en la diversidad y en la adversidad, la colaboración reinó en aras del cuidado de la salud y las vidas de todos los europeos.

Además, la campaña de vacunación orquestada por la Unión ha dejado imágenes para el recuerdo de palés repletos de sentimientos de alivio y confianza con una coordinación inaudita entre todos los países miembros para empezar a salir de la pesadilla COVID19.

Todos, al unísono, mientras se hacía hincapié en que la vacuna no exime de riesgo de contagio a nadie hasta que se complete el proceso de inmunidad de rebaño, por lo que las mascarillas serán un atuendo que trascenderán a la temporada de 2020.

Paralelamente a la vigilancia clínica y el abastecimiento del material y personal necesario para atender las consecuencias del COVID19, la Unión Europea tenía por delante un reto histórico, generar deuda europea para poder paliar los estragos socioeconómicos de la pandemia, un golpe muy duro que llegó cuando apenas se salía de la crisis financiera y social de 2008.

Fondos Europeos

Entonces, en un tiempo récord de unos 5 meses, la Comisión Europea, apoyada por el impulso francoalemán, propuso poner en marcha un Fondo Europeo de Recuperación de 750.000 millones de euros, emitiendo una deuda de 500.000 millones de euros para primar las transferencias a fondo perdido frente al crédito, con el objetivo de demostrar que esta vez, a diferencia de 2008, la generosidad, la empatía y la valentía se impondrían a las políticas de austeridad.

Este Fondo Europeo de Recuperación denominado “Next Generation EU” se convertía en una gesta europea ya que, velando por las siguientes generaciones europeas, el mensaje era nítido y claro; no se permitiría que, ante una pandemia simétrica, hubiese consecuencias asimétricas.

Estado de Derecho

Y este enorme desembolso se vinculó indiscutiblemente al respeto del Estado de Derecho que casi bloquea el Marco Financiero Plurianual europeo (2021-2027) por parte de Polonia y Hungría, ambos gobiernos, con una relación muy deteriorada con el artículo 7 del Tratado de la Unión considerado el botón rojo europeo por el que se sale de los circuitos decisorios el buque europeo.

La defensa de los principios y valores de la UE in primis y como parapeto de una deriva autoritaria y atenta contra el corazón de Europa. Así, como herramienta de supervisión y acción, este vínculo entre Estado de Derecho y financiación podría evitar el deterioro del sistema judicial en Polonia o el cierre unilateral de Hungría al tránsito de trabajadores europeos.

Brexit

Y cómo no, por último, aunque no en último lugar, la Unión Europea se ha mantenido firme en lo consensuado en el Acuerdo de Retirada de Reino Unido hasta el final apurando los días de 2020.

Cuando se intuía el desastre, la Unión Europea y Reino Unido tras cuatro años de negociación desde la celebración en 2016 del referéndum británico, cerraron acuerdo justo por Navidad, todo un regalo para iniciar las fechas.

Nos encontrábamos en los minutos de descuento desde que en marzo se ampliase la prórroga de negociaciones hasta entrado el otoño puesto que, el 31 de diciembre acababa el periodo transitorio aunque ya Reino Unido no formara parte oficialmente de la UE desde el 1 de febrero de 2020.

Esta paz se alcanzó solventando el principal escollo de las desavenencias a ambos lados del Canal de la Mancha, la pesca. Al menos durante cinco años, las flotas europeas podrán seguir pescando en aguas británicas, aunque con una cuota reducida en un 25%, aunque quedan asuntos tan importantes como el programa Erasmus, del que se desentiende Reino Unido, temas que, sin duda, se seguirán comentando los próximos 12 meses.

Von der Leyen aseguraba que se había tratado de un debate sobre soberanía preguntándose qué significa ese concepto en pleno siglo XXI, a lo que contestaba que, para ella, soberanía implicaba “viajar y trabajar en 27 países, hablar juntos en un mundo de grandes poderes y, en un mundo de crisis, ir juntos, no solos. Y la UE muestra cómo se hace esto. No hay un acuerdo que cambie la realidad del mundo, somos uno de los gigantes”.

Así que, a pesar de las inconmesurables pérdidas humanas y materiales que ha sufrido Europa en 2020, la capacidad de adaptación y mejora, la resiliencia, ha inundado de esperanza cada rincón de la UE que mira a un futuro prometedor con ilusión y cautela al mismo tiempo.

Un año de Comisión von der Leyen: el recuerdo de un futuro esperanzador

Un año de Comisión von der Leyen: el recuerdo de un futuro esperanzador

El mandato de la presidenta Ursula von der Leyen acaba de cumplir un año, 365 días de legislatura que arrancaron con los siguientes objetivos: alcanzar la neutralidad climática en 2050, convertir la década actual en la era digital de la UE, reforzar la democracia y fortalecer el papel de Europa en el mundo.

Apenas habían pasado 100 días desde su estreno, cuando estalló la epidemia del Covid19, convertida en pandemia en Europa. El Pacto Verde Europeo, que suponía una nueva visión del desarrollo económico era la gran apuesta, y ahora, la nueva coyuntura lejos de abandonar esta línea, planteaba la lucha contra el Cambio Climático como la manera de salir de la crisis.  La recuperación tiene que ser verde y digital, señalaba von der Leyen.

Pero al mismo tiempo, la UE debe mostrar su capacidad de resiliencia. Las primeras horas de la pandemia demostraron la escasez de autoabastecimiento, algo que pone en cuestión que la autonomía estratégica no solo es un asunto de política de defensa.

Una de las respuestas inmediatas en este campo, intentando subsanar dicha realidad, ha sido programas EU Health. Este programa de Salud de la Unión Europea tiene como objetivo exponer la estrategia para garantizar la buena salud y la asistencia sanitaria en todos los países miembros, a pesar de que en materia de salud los Estados son los competentes y la UE sólo puede llevar a cabo acciones complementarias.

El programa contribuye a la estrategia general Europa 2020, cuyo objetivo es encauzar a la UE hacia una economía inteligente, sostenible e integradora que fomente el crecimiento para todos. Es decir, se trata de un instrumento de financiación para apoyar la cooperación entre los países de la UE y respaldar y desarrollar las actividades de la Unión en materia de salud que está logrando éxitos relevantes.

Uno de estos éxitos, sin duda, ha sido la compra en bloque que ha mantenido la Comisión von der Leyen para asegurar el suministro de 900 millones de dosis de la vacuna contra el Covid19 para proteger a toda la población Europea, una vez se supere la última fase de los ensayos clínicos y sea aprobada por la Agencia Europea del Medicamento (EMA). El coste de tal adquisición es confidencial, pero calculando que el precio por unidad es menor que el conseguido por Estados Unidos, podemos inferir que el equipo de negociación von der Leyen se ha empeñado con diligencia en la tarea.

Otro de los importantes logros en materia de Salud, es que el Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades (ECDE por sus siglas en inglés) jugará un papel mucho más relevante que el desempeñado hasta el momento, coordinando a los sistemas de Salud de los distintos países de la UE y aumentando el presupuesto destinado al mismo. Es importante señalar que el pasado 2 de marzo, el EDCE emitió un informe en el que ya se advertía a las autoridades sanitarias de toda Europa del riesgo de propagación y esbozaba recomendaciones para evitar el contagio masivo, pero el Coronavirus sorprendió al mundo entero. Una lección inolvidable.

 

En marcha toda la maquinaria de la Unión

A pesar de todas las dificultades, la Comisión hace una propuesta novedosa e imaginativa para afrontar la salida de la crisis: El Fondo Europeo de recuperación, bajo el título Next Generation EU movilizando 750.000 millones de euros, y pone de manifiesto un nuevo estilo de afrontar los problemas; la austeridad y los errores de la gestión de la crisis de 2008 no iban a repetirse.

Estamos ante una apuesta respaldada directamente por la UE, con emisiones de deuda propia. Un diseño gestado en Bruselas de vocación profundamente europeísta que marcará el resto del proyecto de integración europeo. Ahora sí. Por delante, un 2021 repleto de pruebas de fuego que tendrán que ser aprobadas por los Estados en el Consejo, el cómo y el cuándo de la recepción y ejecución de esos fondos serán cruciales en el devenir de la ciudadanía europea. Un nuevo instrumento que sin duda será objeto de nuestras próximas tribunas dado que se trata de un auténtico desafío de un futuro que ya está aquí.

 

Paro juvenil y pandemia

Si bien su salud parece estar en un riesgo menor a corto plazo, los jóvenes son sin duda uno de los colectivos más afectados por la crisis sanitaria y económica, expuestos a la incertidumbre de un nuevo orden que apenas empieza a perfilarse. España se lleva lo peor en este sentido, y lo lleva haciendo desde antes del Covid19. Cada mes, Eurostat publica la tasa de paro juvenil (menores de 25 años) para cada Estado Miembro de la UE. A falta de nuevos datos inminentes, en agosto de 2020 España lideraba tristemente el ranking: 43,9% de desempleo, por encima de Grecia (39,3%) y disparada respecto a la media europea del 17,6%.

Una situación que podría cronificarse aún más con la crisis del Coronavirus. Esa misma media europea también se resentía de la ola vírica: el paro juvenil aumentó un 2,7% desde que comenzó la pandemia. El Parlamento Europeo instaba hace algunas semanas a que las ayudas de la Garantía Juvenil fuesen vinculantes, además de garantizar medidas contra la discriminación de colectivos vulnerables y acabar con las prácticas en empresas no remuneradas. Queda patente, en cualquier caso, que el empleo juvenil es un reto acuciante para Europa y en particular para España.

La pandemia nos está cambiando la vida, pero también nos deja formas nuevas y extrañas de leer el mundo de siempre. Según la Encuesta de Población Activa del Instituto Nacional de Estadística para el tercer trimestre de 2020, la ocupación laboral en España subió en 569.000 personas. Un dato que viene con un gran asterisco: en ese medio millón de personas se incluyen aquellas empresas acogidas a ERTES. No trabajan, pero de acuerdo con la metodología de Eurostat y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), se consideran ocupadas, sumidas en una pausa a la espera de la ansiada recuperación económica. En agosto, España registró un 16,2% de paro, el doble que registró la eurozona ese mismo mes (8,2%).

Con una parte importante de los fondos europeos de recuperación asegurados, tan vital es su obtención como decidir en qué invertir, qué oportunidades aprovechar. España tiene ante sí uno de los debates existenciales más importantes en décadas, el de elegir el sentido de su reinicio. Una cuestión que aún no se ha instalado plenamente en la esfera pública, y que es crucial para el éxito de la reconstrucción.

Digitalización y Pacto Verde, prioridades en el plan de reconstrucción

La Comisión Europea lo tiene claro: medioambiente y digitalización deben ser prioritarios. Pero más allá de estas premisas, la casuística española resulta imposible de ignorar, y a nadie se le escapa de que buena parte de la reconstrucción deberá pasar por fomentar el empleo activo. En cualquier caso, el debate debe ser amplio e inclusivo, para contar con el mayor consenso social posible y lograr, como decía la presidenta, que sirvan para asegurar el futuro de las generaciones venideras, en lugar de hacerles un flaco favor volviendo al orden anterior. 

Precisamente para discutir la evolución de la pandemia y la distribución de los fondos europeos la Conferencia de presidentes autonómicos contaba la semana pasada con una invitada de excepción: la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que trasladó a las comunidades que Europa “está con España”, y que nuestro país estaría con seguridad entre los más beneficiados por los fondos. También subrayó la necesidad de invertir pensando en las próximas generaciones, con la vista puesta en el Pacto Verde y la digitalización.

El reciente Barómetro de las Regiones y Municipios de la UE apuntaba también a este último frente, con una brecha digital agravada por la crisis. La EPA permite también ver cómo el teletrabajo se impone, incluso en una economía tan de servicio como la española. Sin embargo, la tendencia parece haberse frenado: el 10,30% de los ocupados (1.975.100) trabajaron desde su propio domicilio más de la mitad de los días, frente al 16,20% observado en el segundo trimestre.

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